jueves, 29 de noviembre de 2012

El último beso


¿Cómo saber que ese sería nuestro último beso? 
Ese beso rápido, apurado, porque desde la otra habitación tu madre nos esperaba y a mí un vuelo aguardaba.
¿Cómo saber que la próxima vez que estuviéramos frente a frente me darías el más frío de los besos; sí, un beso en la mejilla? Y que lo más cercano a aquel último beso serían tus dedos posándose tímidamente sobre mis labios, tú recostado a un lado y yo sin poder lanzarme sobre ti. 
De haberlo sabido, habría invertido más tiempo a ese beso, le habría plasmado más amor, pasión.
Y sin embargo algo me decía que sí, ese sería nuestro último beso.